jueves, 31 de julio de 2014

Relatos del universo CSW: Psiónica y las 11 puertas.



Saludos amig@s,

Cerramos Julio, y queda muy poquito para tomarnos unas vaciones en el blog. A mediados del mes que viene haremos una pausa, y no recobraremos la actividad hasta el comienzo del curso escolar. Mientras tanto, hoy amenizaremos la tarde de calor veraniego con un capítulo sobre uno de los temas más interesantes del trasfondo de COLONIAL SPACE WARS, una introducción las dimensiones y realidades paralelas que darán vida a la psiónica, una disciplina que se desarrollará (superficialmente) como parte del juego en FLESH AND STEEL. Espero que lo disfruteis.

 

LAS 11 PUERTAS

 

 Existen once dimensiones que conforman el universo, el hombre común sólo es consciente de cuatro de ellas; éstas son las tres del espacio más el tiempo. Sin embargo no son las únicas, pues otras siete subdimensiones más yacen escondidas bajo el denominado nivel subatómico. Una de ellas está compuesta por las otras seis, una dimensión invisible (Nexus) que actúa como contacto y nexo de unión entre todas, en lo que identificamos como espacio-tiempo y las seis dimensiones restantes. Estas últimas dimensiones ocultas, conocidas como el Calabi-Yau, existen en todo punto de las cuatro primeras, pues están enrolladas sobre sí mismas y terminan en el lugar donde comienzan. La presencia de unas misteriosas partículas llamadas Kaluza-Kein (KK), supuestamente formadas por la asociación de campos de ondas y partículas, es la llave para el desplazamiento hacia estas dimensiones adicionales.
 
Los humanos en muy raras ocasiones pueden ser sensibles a este flujo de partículas, e incluso en estos excepcionales individuos se requiere de avanzados programas de condicionamiento (caso de las agresivas e invasivas prácticas desarrolladas por las corporaciones de Terra) o esotéricos rituales (imposición de la tercera visión Centauri o la prueba del Renacer Heimdall) para poder lograr que esos elegidos, denominados psiónicos, logren un control real sobre ellas. Sin embargo, una vez alcanzada la comunión con el Nexus estos seres se convierten en monstruos entre sus homólogos, al ser capaces de distorsionar las realidades para su propio beneficio. El cómo lo logran y cuáles de ellas les son accesibles depende de la naturaleza de la comunión y, por supuesto, de la especificidad de cada psique. 

Otro aspecto importante es que estas diferentes formas de interactuar con el sub-universo que tiene cada facción o raza están directamente relacionadas con las capacidades que han desarrollado sus sociedades para viajar por el espacio. Por ejemplo, la tecnología psiónica de la Unión de Terra no cuenta con un avanzado dominio sobre Nexus, lo que limita el alcance y aumenta los requerimientos técnicos y materiales necesarios para realizar con seguridad los saltos interespaciales que pueden realizar.

Las dimensiones o planos de existencia conocidos por el hombre son:

La primera dimensión: El Punto.

Vulgarmente entendida como la componente longitudinal del espacio, la primera dimensión es aparentemente la más básica de todas las demás, pero en ningún caso menos compleja. En su interior se encuentran nociones tan importantes como la existencia del punto material, y este conocimiento es vital para la percepción, dominio y comunión con el universo.
 
La segunda dimensión: El Plano.

La bidimensionalidad se asocia al dominio de las superficies y al desplazamiento sobre ellas. Antiguas leyendas de prácticas de hechicería de evasión o subterfugio asociadas a las artes sombrías sin duda estaban provocadas por personajes que habían estado de algún modo en contacto con los misterios de este plano.

La tercera dimensión: El Espacio

El mundo del hombre está indiscutiblemente ligado a las tres dimensiones, ya que inevitablemente nuestros sentidos así nos muestran la realidad. El poder del espacio está ligado a un dominio más físico de la materia, es el control primario sobre los elementos y la energía bruta. Por ello, gran parte de la investigación desarrollada en laboratorios de psiónica de la corporación terrana Strumpfer-Kio se ha dedicado a estudiar este campo.

La cuarta dimensión: El Tiempo

Este plano pertenece al lento e inexorable del parámetro físico que conocemos como Tiempo, y quienes la controlan son capaces de distorsionarlo a su favor para acelerar o decelerar eventos, pero también pueden llegar a conocer sobre acontecimientos futuros o pasados. 


Los Oráculos Centauri son algunos de los más famosos psiónicos de la disciplina Tempus, pero no son los únicos.

La quinta dimensión: Nexus

La quinta dimensión ha recibido muchos nombres y calificativos desde su descubrimiento, pero de una u otra forma todos sus apelativos coincidían acerca de su capacidad para unir al resto. Nexus es el puente que permite cruzar las realidades, y sin ella el aislamiento universal sería inevitable. Si la percepción de la primera dimensión es un requisito básico para alcanzar la quinta, una vez descubierta Nexus, horizontes infinitos se abren ante ti.


La sexta dimensión: Nascor

La fuerza vital, el impulso que logra la creación y la curación son naturales de Nascor. Calificada como la “dimensión del genesis”, todas la energías promotoras de vida y generación se encuentran en ella. La 6ª dimensión, y su antagonista 7ª (Mors), están ineludiblemente ligadas al Tiempo, y viceversa, ya que la manipulación para alterar la energía vital en individuos y objetos está asociada entrópicamente al flujo temporal.


La séptima dimensión: Mors

La séptima dimensión es la antitésis de Nascor, y contiene todo el poder que produce la destrucción de lo creado. La muerte, la enfermedad y toda degeneración de lo que alguna vez fue creado residen aquí. Es un universo aterrador y seductor al mismo tiempo,  quienes aquí buscan sus tesoros, antes o después, terminarán recibiendo su propio final.

La octava dimensión: Unitas

Unitas esconde en su interior algunos de los más codiciados secretos del universo, pues en ella se albergan las piezas fundamentales que conforman a todas las dimensiones inferiores, lo que los hombres conocen como la Teoría del Todo. Es un plano elemental de complejidades infinitas, donde residen o residieron algunos de los entes creadores más poderosos.



Los psiónicos Heimdall pliegan a su voluntad el plano Unitas, con devastadores efectos en nuestra propia realidad.


La novena dimensión: El Metaorden

La novena dimensión la encarna el equilibrio, al menos en apariencia existen fuerzas que sostienen un estado estacionario en el universo. El Metaorden es la fuente de estas energías, y es considerado el más seguro de los niveles subatómicos con el que poder realizar viajes interdimensionales gracias a las auras de protección y conservación que reinan en él. Sin embargo la estabilidad que ampara el Metaorden es una ilusión, pues el Cambio, lenta pero inexorablemente, somete este plano.

La décima dimensión: El Cambio

El "Caos" es como vulgarmente conocemos a la entropía del universo, una inexorable corriente que empuja sin remedio a todas las realidades conocidas por los seres racionales de COLONIAL SPACE WARS. Infinitas energías aparentemente descontroladas gobiernan esta dimensión, tan poderosas que a pesar del Metaorden ejercen un notable influjo sobre el resto. Sus poderes son el cambio, la locura y la indeterminación de todas las cosas, no puede describirse porque como la nada, es un nombre de lo que está más allá de toda comprensión humana.
 
La undécima dimensión: La Única Verdad

La energía pura, la verdad sobre todas las demás y probablemente un puente hacia otras realidades aún desconocidas para el resto, es la esencia de la última dimensión. Asociada normalmente a la divinidad, sólo algunos pocos individuos de los Antiguos han podido tener mínimas nociones de este estado. La Única Verdad es la única fuerza que se encuentra por encima del Cambio, y como tal, sólo ella controla y conoce el verdadero fin de todas las cosas.

 Los organismos Ascaryan, al igual los entornos y aquellos individuos que son corrompidos por la infección, son una manifestación más o menos profunda de los inexorables tentáculos del Cambio en nuestra propia realidad.


Hasta aquí llega la reflexión literaria del día, y confío en que con esta breve reseña hayamos podido arrojar un poquito de luz sobre las bases en que se asienta la línea argumental de COLONIAL SPACE WARS. Como ya he advertido en ocasiones el trasfondo de este universo es bastante complejo, pero poco a poco iremos compartiendo sus secretos.

Boldo dixit.

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